Bienvenidos! Tanto si tiene una propiedad para alquiler vacacional en la zona Maresme, como si es viajero,  rellene sus datos a continuación  y nos pondremos en contacto con usted.

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Somos Beatriz Pérez y Jordi Larrosa, estamos a su servicio, actualmente nos especializamos en servicios de alquiler vacacional y alquiler de temporada. También ofrecemos compra venta de inmuebles.  Encuéntrenos en el centro de Arenys de Mar, calle Vallgorguina 9, delante de Hacienda.

Somos especialistas en alquiler vacacional y de temporada.

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Si es propietario de una vivienda en la zona del Maresme y quiere sacarle un rendimiento económico, no lo piense más,póngase en contacto con nosotros y le asesoraremos sin ningún tipo de compromiso por su parte, nuestro objetivo es su satisfacción, nuestro compromiso máximo es hacer que todo le sea rentable, seguro y cómodo. 


Y si es un viajero y está pensando en realizar unas vacaciones, sería la opción perfecta para disfrutar de unos días de relax en las inmediaciones Arenys de Mar, Sant Pol de Mar y desconectarse de la rutina diaria. Nuestras casas dispone de todo lo necesario para pasar unos días de descanso con el máximo confort y en un enclave único. 

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Si es propietario y dispone de una vivienda la cual quiere alquilar con la máxima tranquilidad, y la máxima velocidad teniendo la seguridad que sus inquilinos sean solventes, con capacidad de pago, y que no están en ningún archivo de morosos, no dude en contactarnos, nos encargamos de todo, le asesoramos en todos los pasos a seguir, realizamos el contrato, depositamos la fianza en INCASOL, realizamos los cambios de suministros, etc. 


Y si busca un piso de alquiler no dude en preguntarnos e informarnos que es lo que busca para poder ofrecerle nuestras propiedades. 

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Con el paso de los años nuestro amplio conocimiento en la industria inmobiliaria nos ha ayudado a vender exitosamente las propiedades de muchos de nuestros clientes. Situados en el Maresme tenemos un gran dominio de la zona, tanto como de la costa como de la ciudad de Barcelona, donde muchos clientes también tienen propiedades. Nosotros trabajamos arduamente para conseguir la máxima exposición de todas nuestras propiedades listadas.


Por Beatriz Perez Fonfria • 20 de octubre de 2026
Comprar una vivienda en 2026: hipotecas más caras, precios exigentes y nuevas oportunidades en el Maresme  El acceso a la vivienda continúa siendo uno de los grandes retos para los compradores en España. A los precios elevados de los inmuebles se suma ahora la incertidumbre sobre la evolución de los tipos de interés y el coste de la financiación. Para muchas familias, comprar una casa implica hacer números con más cuidado, ajustar expectativas y valorar alternativas que hace unos años ni siquiera se planteaban. El mercado inmobiliario está cambiando. Los compradores ya no se fijan únicamente en el precio de venta de una vivienda, sino también en la cuota hipotecaria que tendrán que asumir cada mes, los gastos asociados a la compra y el ahorro necesario para afrontar la operación. En este contexto, encontrar una propiedad que encaje tanto con las necesidades personales como con la capacidad económica se ha convertido en una prioridad. El precio de la vivienda, una barrera para muchos compradores El encarecimiento de la vivienda ha reducido las opciones de quienes buscan comprar su primera residencia, especialmente en las zonas próximas a Barcelona, donde la demanda sigue interesada en combinar calidad de vida, buenas comunicaciones y acceso a servicios. El Maresme es un ejemplo de esta tendencia. Municipios como Arenys de Mar ofrecen un atractivo especial para quienes desean vivir cerca del mar, disfrutar de un entorno más tranquilo y mantener una conexión razonable con Barcelona. Esta combinación de factores sostiene el interés por la zona y hace que la búsqueda de vivienda requiera planificación y conocimiento del mercado local. Sin embargo, el presupuesto inicial no es el único aspecto que hay que tener en cuenta. A la entrada de la vivienda hay que sumar los impuestos, los gastos de compraventa y, cuando corresponda, los costes de financiación. Por eso, antes de empezar a visitar inmuebles, conviene establecer un presupuesto realista que contemple el coste total de la operación. Las hipotecas condicionan las decisiones de compra La evolución de los tipos de interés tiene un impacto directo en la capacidad de compra de los hogares. Una pequeña variación en el interés de una hipoteca puede traducirse en una diferencia importante en la cuota mensual, especialmente cuando se trata de préstamos a largo plazo. Ante esta situación, muchos compradores se preguntan qué modalidad les conviene más: una hipoteca fija, variable o mixta. La hipoteca fija permite mantener el mismo tipo de interés durante toda la vida del préstamo, lo que facilita la planificación de los gastos familiares. La variable, en cambio, puede encarecerse o abaratarse según la evolución del índice de referencia y las condiciones pactadas. Por su parte, la mixta combina un periodo inicial a tipo fijo con otro posterior a tipo variable. No existe una opción universalmente mejor. La elección depende de los ingresos, la estabilidad laboral, los ahorros disponibles, el plazo del préstamo y la capacidad de asumir posibles variaciones en las cuotas. Comparar diferentes ofertas y revisar el coste total de cada operación resulta fundamental antes de tomar una decisión. Además, es recomendable solicitar una valoración de la capacidad de financiación antes de comprometerse con una vivienda. De este modo, el comprador puede buscar propiedades dentro de un rango de precios adecuado y evitar visitas a inmuebles que excedan sus posibilidades reales. ¿Es un buen momento para comprar una vivienda en el Maresme? La respuesta depende, sobre todo, de las circunstancias de cada comprador. Esperar una bajada generalizada de los precios o una reducción de los tipos de interés puede parecer una estrategia prudente, pero el mercado inmobiliario no evoluciona de la misma manera en todos los municipios ni en todas las tipologías de vivienda. En Arenys de Mar, la ubicación, el estado de conservación, la superficie, la orientación, la proximidad a la playa y los servicios disponibles pueden marcar diferencias importantes entre propiedades aparentemente similares. Por eso, más que intentar anticipar el momento perfecto del mercado, conviene identificar qué vivienda responde a las necesidades actuales y futuras de cada familia. Una propiedad bien situada, con un precio coherente con sus características y unos gastos asumibles, puede ser una buena oportunidad para quien tenga estabilidad económica y una perspectiva de permanencia a largo plazo. También es importante ampliar el abanico de búsqueda. Valorar diferentes barrios, considerar viviendas que necesiten pequeñas mejoras o estudiar otras tipologías puede ayudar a encontrar alternativas interesantes sin renunciar necesariamente a la ubicación deseada. Comprar para vivir o invertir: dos objetivos diferentes El interés por el litoral del Maresme no se limita a las familias que buscan su residencia habitual. La zona también atrae a compradores que desean disponer de una segunda residencia junto al mar o que estudian una inversión inmobiliaria. En estos casos, es importante distinguir entre el valor emocional de una propiedad y su rentabilidad potencial. Una vivienda cerca de la playa puede resultar muy atractiva, pero antes de comprar conviene analizar los gastos de mantenimiento, los impuestos, la financiación, la demanda de la zona y el uso que se pretende dar al inmueble. Si la intención es destinarla al alquiler, también deben estudiarse la normativa aplicable, las limitaciones urbanísticas y las condiciones específicas del tipo de arrendamiento previsto. En particular, el alquiler turístico está sujeto a requisitos legales y administrativos que conviene verificar antes de realizar cualquier inversión. La clave es realizar números prudentes y no basar la decisión únicamente en expectativas de revalorización o ingresos futuros. Qué debes tener en cuenta antes de comprar En un mercado exigente, la preparación puede marcar la diferencia. Antes de iniciar una búsqueda inmobiliaria, conviene revisar cinco aspectos fundamentales: Presupuesto total: no solo el precio de compra, sino también los impuestos, los gastos asociados y las posibles reformas. Financiación disponible: estudiar las condiciones hipotecarias y calcular una cuota mensual que permita mantener un margen para otros gastos. Ubicación y necesidades reales: valorar comunicaciones, servicios, orientación, accesibilidad y distancia al mar, según las prioridades personales. Estado de la propiedad: comprobar instalaciones, posibles reformas pendientes, documentación y situación registral. Objetivo de la compra: determinar si se busca una residencia habitual, una segunda vivienda o una inversión, porque cada opción exige un análisis diferente. Tomar estas precauciones permite comparar propiedades con criterios objetivos y reducir el riesgo de que aparezcan gastos inesperados después de la compra. Immobea Barcelona Vacances: encontrar una vivienda con criterio En un mercado en el que cada decisión económica cuenta, disponer de información clara y conocer las particularidades de cada zona resulta especialmente importante. En Immobea Barcelona Vacances creemos que encontrar una vivienda no consiste únicamente en localizar un inmueble disponible. Se trata de entender qué busca cada cliente, conocer sus prioridades y ayudarle a valorar las opciones que mejor se ajustan a sus necesidades. Arenys de Mar y el Maresme ofrecen diferentes posibilidades para quienes desean vivir cerca del Mediterráneo, disfrutar de una segunda residencia o explorar oportunidades inmobiliarias en un entorno atractivo. La mejor compra no siempre es la vivienda más barata ni la más espectacular, sino aquella que responde a tus necesidades y encaja con tu presupuesto. Informarse, comparar y tomar decisiones con perspectiva sigue siendo la mejor manera de afrontar el mercado inmobiliario con confianza. ¿Estás pensando en comprar una vivienda en Arenys de Mar o en el Maresme? En Immobea Barcelona Vacances podemos ayudarte a explorar las opciones disponibles y encontrar una propiedad que encaje con tu proyecto.
Por Beatriz Perez Fonfria • 16 de abril de 2024
También conocido como alquiler turístico, el alquiler vacacional es aquel que se destina a un uso corto y determinado, como son los momentos de vacaciones y las estancias no pueden superar los 31 días. El alquiler de larga duración se regula por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), mientras que el alquiler vacacional tiene una normativa específica por comunidad autónoma, sujeta a la normativa reguladora de la actividad turística. Normativa general de viviendas de alquiler vacacional Como ya hemos dicho, el alquiler no puede superar los 31 días. Si se superase, se consideraría alquiler de temporada, cuya duración va desde los 32 días hasta los once meses. Además, si deseas destinar tu vivienda a estos fines, debes saber que el propietario de la vivienda debe amueblarla y acondicionarla perfectamente para su uso. En algunas comunidades autónomas como Cataluña se debe contar con licencia turística e inscribirse en el Registro de Turismo. Esta licencia es un documento clave para los propietarios y su obtención exige unos pasos y requisitos específicos para asegurar una operación legal y exitosa. Requisitos según cada comunidad autónoma En Cataluña, la normativa se encuentra en una fase decisiva, ya que hay zonas muy saturadas donde se ha decidido parar la concesión de licencias y las ya dadas, tienen validez de 5 años con posibilidad de ampliar. Principales diferencias entre alquiler vacacional y alquiler habitual Las diferencias más importantes entre estas dos modalidades de alquiler son la duración del contrato, las leyes que las regulan y las implicaciones fiscales. Mientras que el alquiler habitual suele acoger a familias con contratos más duraderos y, por lo tanto, suponen unos ingresos fijos y beneficiosos a largo plazo, los alquileres vacacionales tienen una mayor rotación, lo que hace que el mantenimiento sea más difícil y caro. Sin embargo, los alquileres vacacionales dan una mayor rentabilidad económica, el mercado es algo más libre y los propietarios pueden poner condiciones muy rentables. Otra diferencia para tener en cuenta es la parte fiscal. En este caso, el alquiler de larga estancia es más beneficioso, ya que se paga de forma anual en la declaración de la renta. En el caso del alquiler vacacional, tienen derecho a ciertas deducciones de gastos, pero por lo general, sale menos beneficioso.
Por Beatriz Perez Fonfria • 7 de febrero de 2024
¿Qué es el alquiler temporal? El alquiler temporal o de temporada cubre la necesidad de aquellos inquilinos que buscan vivir en un inmueble de manera provisional o transitoria. Las circunstancias que lleven a firmar un contrato de alquiler temporal son clave, porque deben justificar la temporalidad del arrendamiento. Algunos ejemplos de alquiler temporal son: Un contrato de alquiler por 6 meses en otra ciudad a la que te debes desplazar por motivos laborales. Un alquiler de 2 meses mientras estás haciendo reformas en tu domicilio. Un contrato de alquiler por 9 meses para realizar una estancia de movilidad académica en otra ciudad. Diferencias entre alquiler temporal y alquiler vacacional Las principales diferencias entre el alquiler temporal y el vacacional, aparte del motivo del arrendamiento, son la duración del contrato y la legislación que los regula. Un alquiler de temporada comprende entre los 32 días y los 11 meses, por norma general. En este caso, en el contrato deben constar las fechas de inicio y fin del contrato. Los alquileres de menos de 31 días serán considerados alquiler vacacional, con el que normalmente el propietario alquila su inmueble a turistas para estancias cortas, por días o semanas. En el caso de los alquileres de larga temporada, la duración es de un mínimo de 5 años (si el propietario es una persona física) o 7 años (si el propietario es una persona jurídica), aunque el inquilino puede finalizar el contrato antes de tiempo si lo notifica con suficiente antelación. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) regula los alquileres de larga temporada, para los cuales establece toda una serie de condiciones, pero sitúa el alquiler temporal bajo el paraguas de “arrendamiento para uso distinto del de vivienda”, junto a otros tipos de arrendamiento como el de garajes, naves industriales o locales comerciales. Así, la ley delega a propietario e inquilino el libre pacto de las condiciones que regirán su contrato de alquiler de temporada. Por ese motivo, recomendamos encarecidamente establecerlas por escrito a fin de evitar desacuerdos en un futuro, así como contratar un seguro del alquiler para propietario que prevenga riesgos como el impago. Legislación del alquiler vacacional El alquiler vacacional ha vivido un auge los últimos años: durante los primeros 11 meses de 2022, las pernoctaciones en alojamientos turísticos extrahoteleros aumentó más de un 50 % respecto al mismo periodo del año anterior. Así lo publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), que además sitúa en los 3.796.898 el número de pernoctaciones en apartamentos turísticos a noviembre de 2022. Su regulación es todo un mundo y compete a las comunidades autónomas, que a menudo son más restrictivas con el modelo de alquiler turístico. Es por este motivo que, si tienes la intención de poner tu piso en alquiler vacacional, debes prestar atención a distintos niveles: Consulta la ley turística que te afecte. En algunos casos, como en Catalunya, debes pedir una licencia turística al ayuntamiento de tu localidad. Los estatutos de las comunidades de propietarios también pueden fijar limitaciones para este tipo de prácticas en la finca. Empadronarse con un contrato de alquiler temporal Como propietario, es normal que te hayas preguntado si tu inquilino puede empadronarse en tu piso con un contrato de alquiler temporal. Pues bien, el INE establece que una persona puede empadronarse en aquella vivienda donde pase la mayoría de su descanso, teniendo en cuenta el periodo de seis meses anteriores. Además, no hace falta que hayan pasado 6 meses si existe una intención de residir en la vivienda durante un periodo indeterminado superior a los 6 meses. Por lo tanto, siempre que tenga sentido según la causa de temporalidad y la duración del contrato, tu inquilino puede pedir el empadronamiento con un contrato de alquiler temporal durante los meses que se aloje en tu inmueble.Ventajas e inconvenientes del alquiler temporal para el propietario El alquiler temporal se está popularizando cada vez más, pues existen varios puntos en los que este es más ventajoso para un propietario. Estas son las razones por las que algunos caseros están optando por este tipo de contratos: Ofrece una mayor rentabilidad. Una opción muy extendida, sobre todo en zonas de costa, es la de alquilar a estudiantes o trabajadores durante la temporada baja y, luego, poner el piso en alquiler por meses durante el verano a un precio más alto. Obtienes unas rentas más elevadas. En general, los inquilinos acceden a pagar precios superiores al valor de mercado en el caso del alquiler temporal, pues también comporta una mayor flexibilidad para la mayoría de ellos. Evitas el límite del 2 % a las subidas. Con cada nuevo inquilino debes redactar un nuevo contrato, por lo cual eres libre de determinar un nuevo precio de alquiler sin que las nuevas medidas contra la inflación te afecten directamente. El mayor inconveniente de estos contratos es la dedicación que exige a los propietarios para con la gestión, derivada de la mayor rotación de inquilinos. ¡Pero eso no tiene que ser un problema! Hay compañías en el sector, como Housfy, que gestionan tu alquiler por temporadas sin que tú tengas que preocuparte de nada.
Por Beatriz Perez Fonfria • 31 de enero de 2023
Invertir en un inmueble es una de las inversiones más seguras que puedes realizar, ya sea que la vayas a habitar o no, sobre todo si la ubicación de tu elección se encuentra en una zona donde la plusvalía esté en constante aumento. Entre las principales ventajas de invertir en una casa vacacional se encuentran: 1. Doble beneficio: hacer vacaciones y producir un ingreso Construir una propiedad de este tipo resulta en grandes beneficios, porque tendrás a tu disposición una casa o apartamento para pasar unos días con tu familia, pareja o amigos en tu lugar favorito y, sobre todo, podrás alquilarla el resto del año produciendo un ingreso. Una ventaja de comprar un inmueble es que se trata de un bien tangible, por lo que la inflación no lo afecta tanto como al dinero. 2. La demanda de casas vacacionales está en aumento La suma en 2019 para inversiones en alquileres vacacionales se estimaba en 170 millones de dólares según Research and Markets, y —según Market Insights Reports— se pronostica un crecimiento del 5.8% en el mercado de alquileres vacacionales durante el período de pronóstico de 2022-2028. Esto es porque las casas vacacionales ofrecen un tipo de alojamiento distinto a los hoteles. Además, su popularidad ha ido en aumento gracias a plataformas como Airbnb y Vrbo, por lo que la inversión para adquirir un bien inmueble con este fin está aumentando. 3. Produce un retorno de inversión constante La rentabilidad puede definirse como el beneficio que se obtiene en una inversión; para ello, debes considerar factores como los costos de mantenimiento y los pagos de servicios e impuestos. Invertir en bienes inmuebles resulta seguro, ya que pueden mantener o aumentar su valor con el paso de los años, dependiendo de varios factores como la ubicación, la cual tiene un impacto directo en la plusvalía de la propiedad. El valor de tu renta irá de la mano con el valor de tu propiedad, por ello, debes asegurarte de que haya sido fabricada con materiales de calidad para evitar gastos extras de mantenimiento. De igual manera, las amenidades y los servicios con los cuales se ofrecerá en alquiler juegan un papel importante a la hora de fijar las tarifas. Cabe mencionar que este retorno de inversión será más seguro si se adquiere en zonas cerca de importantes puntos turísticos como playas, zonas con algun atractivo natural o de servicios, así como parques de atracciones. ¿Qué son las casas vacacionales? Para empezar debemos definir qué es una casa vacacional: como su nombre lo indica, es una propiedad destinada para disfrutar de tu propio espacio mientras te encuentras de viaje. Las casas vacacionales te brindan todas las comodidades de un hogar, además de tener la independencia que un hotel y otros tipos de alojamiento similares no ofrecen, son una excelente opción para descansar en un ambiente más privado y con mayores libertades. Puedes encontrar alquileres de casas vacacionales en ubicaciones frente al mar con acceso a playas o calas e incluso en apartamentos de lujo en medio de la ciudad. En este tipo de propiedades cuentan con amenidades como piscina, balcón o terraza, jardines, estacionamiento, e incluso —si está en una residencial de lujo— servicios como spa, masajes, yoga, parques y muchos más. Y entonces, ¿qué es el alquiler temporal? El alquiler temporal nace de la necesidad de los inquilinos de un espacio dónde vivir por circunstancias de trabajo durante un periodo de como máximo un año. Este tipo de contratos está aumentando mucho los últimos meses después de la pandemia, debido a la mayor movilidad y teletrabajo de las empresas. Las circunstancias que lleven a firmar un contrato de alquiler temporal son clave, porque deben justificar la temporalidad del arrendamiento. Tanto los inquilinos como los arrendadores, a la hora de alquilar una vivienda de una manera temporal, deben saber que la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) solo regula algunos apartados, dentro de su Título III (Uso distinto de la vivienda) y IV, y la mayoría de cuestiones quedan bajo lo pactado por ambas partes, antes de la entrada a la vivienda. El único requisito existente para optar por un alquilar de temporada es que exista un motivo justificado. Entre las causas que pueden motivar arrendar una vivienda durante un tiempo determinado se pueden destacar principalmente cuatro: necesidades laborales, periodos vacaciones, movilidad para estudiar u otras causas (como la imposibilidad de vivir en el domicilio habitual por otro hecho como obras.)